¿Tu proyecto gira en torno a un grupo de personas con intereses, valores o territorio en común? El dominio .community convierte esa conexión en una dirección web que identifica al colectivo desde la URL. Asociaciones de vecinos, foros temáticos, clubs deportivos, comunidades religiosas y plataformas de voluntariado encuentran en esta extensión una identidad que refleja pertenencia y propósito compartido.
La fuerza del .community reside en su claridad: cualquier visitante que lee una dirección como huerta.community o musica.community entiende que está ante un espacio colectivo, no ante un sitio comercial convencional. Esa distinción importa cuando el objetivo es atraer miembros, no clientes. Juntas vecinales que publican actas y convocatorias, grupos de apoyo que ofrecen recursos, redes de profesionales que comparten conocimiento: todos se benefician de una URL que anticipa el carácter participativo del sitio.
El dominio también funciona como eje de comunicación para comunidades digitales que carecen de sede física. Grupos de código abierto, fandoms organizados y redes de creadores necesitan un punto de encuentro estable que no dependa de plataformas de terceros. El .community ofrece ese espacio propio con una extensión que define su razón de ser.
El registro es abierto, sin requisitos de residencia ni documentación adicional. La activación se produce en tiempo real, con un período mínimo de 12 meses. Las transferencias requieren Authcode y se completan en 5 días.























