El vídeo representa más del 80 % del tráfico global en Internet. Productoras, creadores de contenido, plataformas de streaming, agencias de video marketing y canales educativos compiten por la atención de una audiencia que consume contenido audiovisual a diario. Un dominio .video ofrece una dirección web que conecta inmediatamente con ese formato, sin ambigüedades ni necesidad de contexto adicional.
Nombres como tutoriales.video, bodas.video o micanal.video comunican el tipo de contenido desde la URL. Para profesionales de la producción audiovisual, esta extensión funciona como un indicador de especialización. Para plataformas de contenido bajo demanda o portales de formación en vídeo, se convierte en una URL descriptiva que mejora la experiencia del usuario desde el momento en que la ve en un resultado de búsqueda o un enlace compartido.
El registro está abierto a cualquier persona o empresa, sin requisitos de residencia ni documentación. La activación es inmediata y el período mínimo de registro es de 12 meses. No existen restricciones de uso ni limitaciones por sector.
Si tu proyecto gira en torno al contenido audiovisual, tu dirección web debería reflejarlo. Un dominio .video coloca tu actividad en primer plano y ofrece una URL que el público asocia al instante con lo que va a encontrar: imágenes en movimiento, sonido y una historia que contar.























